JESÚS EN CASA DE UN FARISEO

FORMANDO UNA GENERACIÓN CONFORME AL CORAZÓN DE DIOS

Lucas 7:36 – 50

Uno de los fariseos invitó a Jesús a comer con él. Y habiendo entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa. 37 Entonces una mujer de la ciudad, que era pecadora, al saber que Jesús estaba a la mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con perfume; 38 y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus pies, y los ungía con el perfume. 39 Cuando vio esto el fariseo que le había convidado, dijo para sí: Este, si fuera profeta, conocería quién y qué clase de mujer es la que le toca, que es pecadora.

REFLEXIÓN:

Fariseos: Seguidores de una secta judía que aparentan bondad y conocimiento de la ley pero carecen del espíritu correcto, de la revelación y de una espiritualidad genuina (VIVEN DE APARIENCIAS).

Hipócritas, falsa espiritualidad, falsa humildad, aparentemente pacientes y amigables pero intrínsecamente insidiosos, críticos, divisivos; viven de apariencias. Religiosos, asisten a sinagogas pero no practican lo que predican; cuestionan la VIDA DEL ESPÍRITU… CUIDADO CON LOS FARISEOS.

● Mateo 23:13 «¡Ay de ustedes, maestros de la ley y fariseos, hipócritas! Ustedes cierran a los hombres el reino de los cielos, pues ni ustedes entran ni dejan entrar a los que están a punto de hacerlo».

● Mateo 23:25 «¡Ay de ustedes, maestros de la ley y fariseos, hipócritas! Limpian por fuera el vaso y el plato, pero por dentro están llenos de robo y de injusticia».

Saquemos esas actitudes farisaicas de nuestras vidas, dejemos la hipocresía, dejemos las apariencias de bondad y de piedad. Limpiémonos de adentro hacia afuera, porque las acciones hablan más que las palabras; pretenden conocer a Dios pero su comportamiento los aleja de Él.

Uno de los fariseos invitó a Jesús a cenar: Un hombre religioso en pura apariencia, un hipócrita, pidió a Jesús que fuera a su casa. Y (JESÚS) habiendo entrado en la casa del fariseo, se sentó a la mesa: Más adelante vemos por qué Jesús fue a esa casa; es evidente que fue a darle una lección a ese fariseo.

37 Entonces una mujer de la ciudad, que era pecadora (una vecina), tenía necesidad; le había sido revelado quién es JESÚS, mostrando Su verdadera identidad sin hipocresía.

Al saber que Jesús estaba a la mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con perfume; 38 y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus pies, y los ungía con el perfume (Entrega total; el costo de ese perfume en ese frasco representaba el trabajo de todo un año) (Es dar lo mejor; es darlo todo; es presentarnos tal cual somos). No solo quebró el frasco costoso; quebró su orgullo, abrió su corazón… UNGIÓ AL SALVADOR, al que podía SALVAR SU ALMA.

39 Cuando vio esto el fariseo que le había convidado, dijo para sí: Este, si fuera profeta, conocería quién y qué clase de mujer es la que le toca, que es pecadora.

Lo primero que hace un FARISEO ES CUESTIONAR A JESÚS; cuestionar su PALABRA; como desconoce la forma de actuar de JESÚS, pone en duda su llamado. Este, si fuera profeta.

EL FARISEO DESCALIFICA: «conocería quién y qué clase de mujer es la que le toca, que es pecadora» hace una excepción de persona.

JESÚS ENTRA EN ESCENA CON UNA HERMOSA LECCIÓN.

40 Entonces respondiendo Jesús, le dijo: Simón, una cosa tengo que decirte. Y él le dijo: Di, Maestro

41 Un acreedor tenía dos deudores: el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta; 42 y no teniendo ellos con qué pagar, perdonó a ambos. Di, pues, ¿cuál de ellos le amará más? 43 Respondiendo Simón, dijo: Pienso que aquel a quien perdonó más. Y él le dijo: Rectamente has juzgado (SABES PERO NO LO HACES).

44 Y vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, y no me diste agua para mis pies; más esta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos. 45 No me diste un beso; pero esta, desde que entré, no ha dejado de besar mis pies. 46 No ungiste mi cabeza con aceite; pero esta ha ungido con perfume mis pies (Estos tres actos representan la HOSPITALIDAD).

47 Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama. 48 Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados. 49 Y los que estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a decir entre sí: ¿Quién es este, que también perdona pecados? 50 Pero él dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, ve en paz.

Jesús no hace excepciones de personas; Jesús nos enviará a los hogares a enseñar lecciones de amor y de perdón; a eliminar el espíritu farisaico y religioso de los hogares; de las familias, de nuestro corazón.

Jesús llevará una enseñanza a nuestros hogares, a nuestros hogares, y llevará paz a nuestros vecinos.

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