Celebrando el Mes de la Herencia Hispana

Versículo base: Gálatas 3:28 «Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay hombre ni mujer, porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.»

Querida comunidad de Nuevos Comienzos Ministry, en este Mes de la Herencia Hispana que se celebra del 15 de septiembre al 15 de octubre, saludamos y bendecimos a toda la comunidad hispana en los Estados Unidos. Es un tiempo especial para celebrar nuestras raíces, culturas y, sobre todo, para reconocer las grandísimas contribuciones de los hispanos y latinos en este país.

El Mes de la Herencia Hispana comenzó como una celebración de una semana en 1968, durante la presidencia de Lyndon B. Johnson, y fue extendida a un mes en 1988 por el presidente Ronald Reagan. Este mes adicional permite que se reconozcan más profundamente las historias, logros y experiencias únicas de los latinos en los Estados Unidos. Mediante estas celebraciones, podemos inspirar a las próximas generaciones y unir a nuestras comunidades.

En Nuevos Comienzos Ministry, como iglesia integral, nos esforzamos por resaltar lo positivo de nuestras raíces y culturas, ayudando a nuestra comunidad latina a establecerse en los Estados Unidos. No solo representamos a nuestros países, sino que también llevamos el Nombre de Jesús por todo lo alto. Al hacerlo, buscamos ser luz en esta gran nación que ahora es nuestro hogar.

Así como las culturas hispanas han dejado una huella indeleble en los Estados Unidos, como cristianos tenemos el privilegio y la responsabilidad de ser embajadores de Cristo, mostrando su amor y gracia en todos los aspectos de nuestras vidas. Al celebrar nuestra herencia, también estamos celebrando la diversidad en el cuerpo de Cristo y cómo Dios nos ha llamado a ser uno en Jesús, sin importar nuestra procedencia.

Oración:

Señor, te damos gracias por la riqueza cultural y la diversidad de tu pueblo. Bendecimos a la comunidad hispana en este mes de celebración y pedimos que sigas guiando y fortaleciendo a cada uno de ellos en su caminar diario. Que, como iglesia, podamos ser un faro de esperanza y unidad, representando no solo nuestras culturas, sino sobre todo, tu Nombre glorioso. En el nombre de Jesús, amén.

0 comentarios