Creemos en Cristo como centro de todo lo que hacemos; todo gira en torno a Jesús.
Efesios 1:3:
«Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo.»
Declaración personal:
“Estoy bendecido con toda, toda, toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo.”
1. ¿Qué significa bendición espiritual?
Nada que ver con lo material, sino con nuestra relación con Dios.
- La salvación y el perdón de pecados.
- La adopción como hijos de Dios.
- La paz y la comunión con el Padre.
- Sellados con el Espíritu Santo.
- Buscar primeramente el reino de Dios y su justicia, y lo demás vendrá por añadidura.
2. ¿Qué significa «en los lugares celestiales»?
Se refiere a la ATMÓSFERA espiritual; nuestra verdadera identidad y autoridad están ligadas a Cristo en el cielo.
Efesios 2:6: «Nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús.»
Como Iglesia y como hijos de Dios, tenemos acceso a los recursos del cielo:
- Del Cielo a la Tierra.
- Llamar las cosas que no son como si fueran.
- Declarar lo que está escrito en la Biblia que nos corresponde.
«Yo te daré las llaves del reino de los cielos; y lo que ates en la tierra, será atado en los cielos; y lo que desates en la tierra, será desatado en los cielos.» (Mateo 16:19)
Nuestras bendiciones son espirituales, nuestra lucha es espiritual y se pelea con las armas del cielo: oración, adoración, ayuno y congregándonos para impactar la atmósfera espiritual.
3. ¡Qué tienen que ver las bendiciones del cielo con «el velo del templo se rasgó»!
Para recibir las bendiciones del cielo hubo una gran batalla:
- Hubo sacrificio.
- Hubo muerte en la cruz del Calvario.
- Hubo derramamiento de sangre y dolor.
Las bendiciones del cielo que disfrutamos hoy como Iglesia no fueron gratis. No lo pagamos nosotros; LO PAGÓ JESÚS POR NOSOTROS para darnos acceso al Padre eterno y recuperar lo que por causa del pecado habíamos perdido.
Mateo 27:45-51
«Desde la hora sexta hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena. […] Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron.»
4. El velo del templo se rasgó
El velo era una cortina especial que separaba el Lugar Santo del Lugar Santísimo en el Templo de Jerusalén.
¿Cómo estaba construido? (Basado en Éxodo 26:31-33)
- Lino fino torcido, teñido de azul, púrpura y carmesí (colores de realeza y divinidad).
- Bordado con querubines, representando la presencia de Dios.
- Medía 20 metros de alto y 10 metros de ancho, con un grosor de un palmo (aproximadamente 10 cm o más).
- Era tan grueso y fuerte que, según los rabinos, ni dos caballos tirando en direcciones opuestas podían romperlo.
Se rasgó de arriba abajo ➝ Indica que fue Dios quien lo rompió, no un hombre.
¿Qué significa esto?
- El acceso a Dios quedó abierto.
- Ya no se necesitaban sacerdotes para entrar al Lugar Santísimo; ahora Jesús es nuestro Sumo Sacerdote.
Hebreos 10:19-20: «Teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne.»
Ya no necesitamos hacer sacrificios de animales, pagar peticiones, prender velas ni rezar plegarias. NECESITAMOS tener revelado EL SACRIFICIO DE JESÚS EN LA CRUZ DEL CALVARIO y reconocer el poder de su sangre.
5. La estructura de la Iglesia cambia
(Rasgado el velo, muerte y resurrección de Jesús)
- Jehová de los Ejércitos.
- Jesús Salvador (en los cinco ministerios: apóstoles, profetas, evangelistas, maestros y pastores).
- Llenos del Espíritu Santo, para perfeccionar a los santos.
Tenemos acceso directo al Lugar Santísimo. Se establecen apóstoles, pastores, líderes y ministros para guiarnos y ayudarnos a entrar en la presencia de Dios.
Los líderes espirituales están llamados a orientar, enseñar la Palabra de Dios y formar reyes y sacerdotes para Dios.
6. Velos que hoy se deben rasgar
(Efesios 1:3, Mateo 27:50-51, Hechos 7:59)
¡Señor, rasga el velo de mi vida!
- El velo de la ceguera espiritual (no ver lo malo).
- El velo de la incredulidad.
- El velo de la fe equivocada (en otros dioses o en uno mismo).
- El velo de los pecados no confesados.
- El velo del miedo o culpa (falta de perdón).
- El velo del orgullo y la altivez (no depender de Dios).
- El velo de la desobediencia a la autoridad puesta por Dios (rebelión).
Los pecados de duda, miedo, orgullo, rebeldía y culpabilidad han sido arrancados de nuestras vidas. Eso nos impide recibir las bendiciones, aunque el velo ya esté rasgado.
7. Declaración profética
«Hoy declaro en el nombre de Jesús que el velo que me mantenía cegado y me impedía ver las bendiciones de Dios ha sido rasgado.»
Apocalipsis 5:9-10: «Nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación; y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra.»
¡El velo se rasgó! Ahora vivimos en libertad y en la plenitud de la bendición de Dios.

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