Lucha armada entre dos o más naciones o entre bandos de una misma nación. Contienda, enfrentamiento, conflicto, lucha, pelea, pugna, pleito, lid, batalla, combate, choque.
Cuando hablamos de guerra espiritual nos referimos a la lucha invisible que ocurre en el ámbito espiritual entre el reino de Dios y el reino de las tinieblas.
No es una guerra física, sino una confrontación en el espíritu, donde enfrentamos oposición, tentaciones, ataques y engaños del enemigo (Satanás y sus huestes), y debemos resistirlos con las armas espirituales que Dios nos ha dado.
Efesios 6:12
“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.”
LA GUERRA, BATALLA, LUCHA NO ES CARNAL, SINO ESPIRITUAL
No peleamos con armas humanas, peleamos con:
- Oración
- Fe
- La Palabra de Dios
- Alabanza
- El poder del ESPÍRITU SANTO
2 Corintios 10:4
“Las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas.”
El campo de batalla principal es la mente y el corazón:
- Satanás siembra dudas
- Miedo
- Mentira
- Acusación y tentación
La guerra espiritual parte de la victoria de Cristo en la cruz. El enemigo fue derrotado, pero aún busca oprimir y engañar.
Colosenses 2:15
“Y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.”
El creyente es llamado a resistir y permanecer firme.
La Biblia nos manda a “vestirnos de toda la armadura de Dios” (Efesios 6:13-17) para poder resistir en el día malo.
La oración y el ayuno son armas poderosas.
Jesús dijo que hay espíritus que solo salen con oración y ayuno (Mateo 17:21).
TÉRMINOS ALUSIVOS A LA GUERRA
Milicia → “Las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios…” (2 Corintios 10:4).
Pelea la buena batalla → “Pelea la buena batalla de la fe…” (1 Timoteo 6:12).
Resistid al diablo → “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.” (Santiago 4:7).
La frase “guerra espiritual” surge porque la Biblia describe la vida cristiana como un combate espiritual continuo.
FUNDAMENTO BÍBLICO DE LA GUERRA ESPIRITUAL
2 Corintios 10:3-4
“Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas.”
Efesios 6:13-17
“Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo… ceñidos vuestros lomos con la verdad, vestidos con la coraza de justicia…”
1 Pedro 5:8-9
“Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe.”
1 Timoteo 6:12
“Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna…”
JESÚS DIO AUTORIDAD SOBRE LAS TINIEBLAS
Lucas 10:19
“He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.”
LA CARNE: TERRENO DE BATALLA
La carne no se convierte, solo se sujeta por el Espíritu.
La carne es el blanco del ataque de Satanás.
Satanás sabe que no puede tocar nuestra salvación (Cristo ya nos selló), pero ataca en la mente y en los deseos de la carne para debilitarnos.
Gálatas 5:17
“Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisierais.”
Aquí está la guerra: el Espíritu en nosotros vs. la carne, donde Satanás trata de aprovechar nuestras debilidades.
EL CREYENTE ESTÁ EN MEDIO DE DOS REINOS
- Aunque ya hemos sido trasladados al reino de la luz (Colosenses 1:13), seguimos viviendo en un mundo bajo el maligno (1 Juan 5:19).
- Por eso, aunque la victoria está asegurada, todavía peleamos diariamente para no ceder terreno al enemigo en nuestra vida.
LA GUERRA ESPIRITUAL ES NECESARIA
La salvación es posición, pero la santificación es proceso.
En la cruz, Cristo venció de una vez por todas. Pero en la vida diaria, nosotros aplicamos esa victoria caminando en el Espíritu.
Romanos 8:13
“Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.”
Aquí se revela: aunque Cristo venció, debemos hacer morir la carne cada día para vivir la victoria.
- Cristo venció en la cruz → victoria eterna, posición asegurada.
- Nosotros seguimos en guerra → porque vivimos en una carne caída, que no se convierte, y que es el campo de batalla donde Satanás intenta ganar ventaja.
1 Corintios 9:27
“Sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.”

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