La Fe genera conflictos entre el espíritu y la carne

  • La fe es netamente espiritual… te dice: “lo tengo, lo veo, lo vivo, lo disfruto”.
  • Lo natural es netamente lo tangible… te dice: “no lo tengo, no lo veo, no lo vivo, no lo disfruto”.

Hebreos 11:1

“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.”

  • La fe es ver lo invisible más real que lo visible.
  • El hombre natural se enfoca en lo que falta o en lo sensorial.
  • El hombre espiritual se enfoca en lo que cree, basado en la Palabra.

Vivimos en un constante conflicto entre lo que vemos, oímos y sentimos vs lo que creemos.

El Fundamento de la Fe

Hebreos 11:6

“Sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.”

Mateo 17:20

“Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.”

  • La esencia del grano de mostaza no está en su tamaño pequeño, sino en lo que lleva dentro: un poder de crecimiento desbordante.
  • No es el tamaño lo que determina el impacto, sino la esencia. No importa el tiempo que se tenga en Dios.
  • El grano de mostaza parece insignificante por fuera, pero por dentro guarda un código de vida, un diseño completo de lo que será cuando crezca.
  • Un embrión: la vida en potencia, que al contacto con la tierra germina.
  • Nutrientes: que sostienen ese inicio de vida hasta que echa raíces.

Nuestra semilla de fe: dentro de ella está el poder del Reino de Dios.

  • Aunque parezca pequeña, esa fe contiene la esencia de lo imposible hecho posible.
  • La fe no nace de nosotros, sino de la Palabra de Dios sembrada en el corazón (Romanos 10:17).
  • El ADN de la fe es de crecimiento y expansión, nunca se queda en el mismo nivel.

Características de la fe:

  1. Certeza, convicción, sustancia.
  2. Tomar o agarrar algo que no existe.
  3. Caminar hasta donde no hay nada… y seguir caminando.
  4. No es religión, es un principio.
  5. Está basada en la Palabra de Dios.
  6. Activa propósito de vida.
  7. Es un estilo de vida.
  8. Te enseña a vivir sin dinero.
  9. Cuando ya lo percibo en los cinco sentidos… ya no necesito fe.
  10. Es el transporte para traer del cielo a la tierra lo que necesitamos.

El conflicto

  • Entre lo que somos en Cristo y lo que nos ha dicho Dios por medio de su Palabra, pero que aún no se manifiesta.

1 Corintios 2:9-14

“Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman…
Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.”

Como está escrito:

  • Jesús ante cada tentación dijo: “Escrito está” (Mateo 4).
  • Simplemente soltó la verdad de Dios.
  • “Porque todas las promesas de Dios son en Él Sí, y en Él Amén”.
  • Si está escrito, no depende de mi emoción ni de mis circunstancias, ¡ya está confirmado en el cielo!

Ojos espirituales

  • “Cosas que ojo no vio, ni oído oyó…”
  • No tenemos que ver con los ojos naturales; tenemos que ver con los ojos del espíritu.
  • Los ojos del espíritu tienen la mira en las cosas de arriba.

Colosenses 3:1-3

“Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.
Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.
Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.”

Jeremías y el almendro

Jeremías 1:11-12

“La palabra de Jehová vino a mí, diciendo: ¿Qué ves tú, Jeremías? Y dije: Veo una vara de almendro.
Y me dijo Jehová: Bien has visto; porque yo apresuro mi palabra para ponerla por obra.”

  • Dios se complació en lo que Jeremías vio → por causa de esa visión, apresuró Su palabra para cumplir lo que había determinado.
  • Cuando Dios apresura su palabra, significa que Él pone todo a tu favor: circunstancias, personas, eventos y hasta tu corazón para que lo que prometió se cumpla más rápido.

Jeremías pasó un proceso: fue llamado el profeta llorón, sensible y emocional. Pero Dios le recordó:

Jeremías 1:4-10

“Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones…
Mira que te he puesto en este día sobre naciones y sobre reinos, para arrancar y para destruir, para arruinar y para derribar, para edificar y para plantar.”

El almendro

  • “Almendro” significa el vigilante, el que vela, el que está despierto.
  • Es el primer árbol que florece en Israel, a finales del invierno (enero-febrero).
  • Los demás árboles florecen entre marzo, abril y mayo.
  • Sus flores aparecen cuando aún parece imposible, cuando todo está seco y frío.

Aplicación espiritual:

  • En el invierno de la vida, cuando todo parece estéril, Dios puede apresurar su palabra.
  • Jeremías salió de la dimensión natural y vio florecer el almendro en medio de la sequía.

Pregunta: ¿Qué ves tú, Iglesia, en el tiempo de dificultad?

  • Tiempo de prueba y espera.
  • Lluvias y tempestad.
  • Frialdad espiritual.
  • Reposo forzoso.

El almendro enseña: aunque es invierno, la primavera viene.

Cuando vemos en esa dimensión espiritual, Dios apresura los tiempos y activa lo profético: lo que Él prometió llega en el momento perfecto, y puede adelantarse.

Reflexión final

  • La preocupación excesiva me hace ver solo lo inmediato y me roba la fe en lo que Dios dijo.
  • Israel en el desierto veía hambre y sed, pero Dios ya tenía preparada una tierra de abundancia.
  • Las emociones almáticas (miedo, rechazo) bloquean la sensibilidad al Espíritu.
  • Elías bajo el enebro (1 Reyes 19) no veía salida, pero Dios lo levantó y le mostró su propósito.

Conclusión:
La fe es el puente entre lo invisible y lo visible. Aunque vivamos tiempos de invierno, Dios nos invita a ver con ojos espirituales, como Jeremías vio el almendro florecer. Si creemos y declaramos lo que está escrito, veremos cómo el Señor apresura Su palabra para cumplirla en nuestra vida.

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