Josué 1:1-3
“Aconteció después de la muerte de Moisés, siervo de Jehová, que Jehová habló a Josué hijo de Nun, servidor de Moisés, diciendo: Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel. Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie.”
Introducción
- Israel había pasado 40 años en el desierto.
- Habían visto milagros.
- Pero también habían cargado con fracasos, murmuraciones y derrotas.
Ahora Dios les dice: Mi siervo Moisés ha muerto. Esa etapa terminó, no te quedes allí.
El mensaje era claro: Levántate y pasa este Jordán. No pueden conquistar lo nuevo mientras sigan aferrados al pasado.
Hoy también nosotros, al cerrar un año y comenzar otro, escuchamos la voz de Dios que nos dice: dejen lo pasado atrás y prepárense para entrar a la tierra que Yo les entrego.
1. Moisés ha muerto: suelta lo pasado
- Moisés representa el ayer:
- Egipto y la esclavitud.
- El desierto y las pruebas.
- Incluso los grandes milagros vividos.
- Pero Dios no quería que Israel se quedara viviendo de recuerdos, sino que entraran a lo nuevo.
👉 Aplicación: Este nuevo año no podemos vivir de las derrotas ni de las glorias pasadas. Dios nos dice: levántate, que lo mejor está por delante.
2. Levántate y pasa el Jordán
El Jordán era el límite entre el desierto y la tierra prometida.
El Jordán hoy representa:
- El límite entre lo viejo y lo nuevo.
- El reto de fe que debemos cruzar.
- La decisión de obedecer y avanzar.
- El punto de transición hacia lo prometido.
Para cruzar, Israel debía:
- Tener fe: creer que Dios les daría la victoria.
- Estar unidos: el pueblo debía avanzar junto.
- Obedecer la instrucción de Dios: sin obediencia no habría conquista.
👉Aplicación: La iglesia hoy también está frente a un “Jordán”. El nuevo año, los nuevos retos, la crisis económica… No debemos quedarnos paralizados, sino levantarnos y avanzar.
3. Yo os he entregado la tierra
- La promesa ya estaba dada, pero había que conquistarla.
- Cada paso que Israel diera en fe, sería tierra conquistada.
- Josué debía guiar al pueblo en obediencia, valentía y perseverancia.
👉 Aplicación: Dios ya nos ha dado promesas. La provisión, el crecimiento, la bendición están preparadas, pero debemos caminar en fe, declarar la Palabra y actuar con obediencia.
4. La promesa con la que caminaremos este año
Isaías 58:11
“Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos; y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan.”
- Israel entró a una tierra fértil después del desierto.
- Así también nosotros: aunque haya crisis, Dios nos promete provisión, dirección y fortaleza.
- Él nos hará como un huerto de riego: iglesia bendecida y que bendice.
Declaración congregacional
(Repiten en voz alta)
- Dejo atrás el pasado.
- Me levanto y cruzo mi Jordán.
- Dios me entrega nuevas conquistas.
- Jehová me pastoreará siempre.
- En la sequía, Él saciará mi alma.
- Mis huesos tendrán vigor.
- Seré como huerto de riego y manantial de aguas.
Conclusión
El mensaje de Dios a Josué es el mismo para nosotros:
- No vivan del pasado, levántense y avancen.
- Lo nuevo de Dios está delante, no detrás.
- Este año, aunque haya desierto alrededor, veremos a Dios abrir ríos de provisión y levantar a Su iglesia como manantial de bendición.
Oración final
“Padre, gracias por recordarnos que Moisés ha muerto, que lo pasado quedó atrás. Hoy nos levantamos en fe para cruzar nuestro Jordán y entrar a las promesas que nos has dado. Declaramos que Tú nos pastorearás siempre, que aun en la sequía nos saciarás, y que seremos como un huerto de riego que da fruto en abundancia. En el nombre de Jesús, amén.”

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