• Favor sin merecer
• Regalo de Dios
• Bondad
• Aceptación
• Belleza
• Hermosura
En el Antiguo Testamento, la gracia era soberana y selectiva.
La gracia de Dios se manifestaba sobre personas específicas, no sobre todos.
Ejemplos:
• Noé halló gracia delante de Dios (Génesis 6:8).
• Abraham halló gracia y fue llamado amigo de Dios.
• Moisés halló gracia cuando Dios le dijo: “Has hallado gracia en mis ojos, y te he conocido por tu nombre” (Éxodo 33:17).
En esos casos, la gracia era selectiva, temporal y dirigida a un propósito divino.
La Ley dominaba la relación del hombre con Dios, y la gracia aparecía en hombres para propósitos específicos.
No era accesible universalmente porque aún no se había manifestado la redención por medio de Cristo.
En el Nuevo Testamento, con Cristo llega la Gracia
• La gracia viene envuelta de amor, perdón, misericordia, nuevas oportunidades, revelación y plenitud.
• La plenitud de la gracia la recibimos por Jesucristo.
Juan 1:17:
“Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.”
• La gracia no es solo un favor inmerecido.
• La gracia es una persona: la gracia es Cristo mismo.
• A través del sacrificio de Jesús, la gracia se abrió para todos los que creen.
“En el Antiguo Testamento la gracia era para los que Dios escogía;
en el Nuevo Testamento la gracia es para los que escogemos a Dios por medio de Jesús.”
El Espíritu Santo y la Gracia
El Espíritu Santo realiza la obra de conversión en nosotros y por Él somos llenos de gracia.
• El Espíritu Santo nos convierte y guía: nos convence de pecado y nos dirige hacia la verdad (Jesús, la Palabra).
• El Espíritu Santo nos da poder y equipa: nos otorga dones espirituales para llevar a cabo el ministerio eficazmente.
• El Espíritu Santo nos enseña que no es por nuestra fuerza: nos enseña a depender de Él.
Salvos por Gracia
No merecemos tener una vida guiada y llena de Dios en un mundo tan corrompido, con raíces de maldad y rebelión a causa del pecado.
Las malas decisiones que tomamos cuando vivimos separados de Dios nos alejan de esa gracia.
El papel de los líderes y la Gracia de Dios en nuestra vida
El Espíritu Santo también capacita a hombres y mujeres que nos ayudan a caminar con Jesús hasta perfeccionarnos como parte de la gracia.
Efesios 4:11-13
“Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,
a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,
hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto,
a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.”
La Gracia de Dios nos:
• Capacita
• Edifica
¿Qué sucede si decidimos voluntariamente no estar en la Gracia de Dios?
• Aunque la gracia es un regalo inmerecido, el ser humano tiene la libertad de rechazarla o aceptarla, ya que tenemos libre albedrío.
• Libre albedrío: la capacidad de elegir entre el bien y el mal, y por lo tanto, de aceptar o rechazar la fe y la gracia.
Ejemplos en el Antiguo Testamento:
• Adán y Eva: Dios les dio la opción de obedecer o no; su decisión de desobedecer muestra el uso del libre albedrío.
• Moisés: “Hoy te doy a elegir entre la vida y la muerte, entre la bendición y la maldición. Ahora, elige la vida, para que tú y tus descendientes vivan.” (Deuteronomio 30:19)
• Josué: “Y si les parece mal servir a Jehová, escojan hoy a quién servir… Pero yo y mi casa serviremos a Jehová.” (Josué 24:15)
• El llamado a la salvación: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” (Juan 3:16)
• El llamado de Jesús: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.” (Apocalipsis 3:20)
Declaración Profética: El Tiempo de la Gracia y del Favor Divino
Declaro en el nombre de Jesús que:
• Ha llegado el tiempo del favor de Dios sobre su pueblo.
• Este es el kairos de la gracia.
• Momentos en que el cielo se abre a favor de los hijos de Dios.
• El Padre extiende su mano poderosa y hace resplandecer su rostro sobre ti.
• La gracia que te salvó ahora te empodera, te levanta, te abre puertas y te posiciona en lugares de honra.
Profetizo que:
• Toda puerta que estuvo cerrada por temporadas pasadas se abre por causa de la gracia.
• Lo que antes requería esfuerzo, ahora se manifestará por favor divino.
• El Espíritu de la Gracia —que es Cristo mismo— te reviste de belleza, fragancia y abundancia.
• Serás reconocido no por tus méritos, sino por la huella de la gracia de Dios en tu vida.
• La escasez se transforma en provisión, la vergüenza en honra, y la derrota en testimonio.

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