Marcos 7:9
“Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición.”
Marcos 7:13
“Invalidando la palabra de Dios con vuestra tradición que habéis transmitido. Y muchas cosas hacéis semejantes a estas.”
Introducción
- Una tradición es una costumbre o práctica humana que se transmite de generación en generación.
- La Palabra de Dios es poderosa, pero cobra fuerza cuando creemos y actuamos conforme a ella.
- La tradición, cuando se antepone a la Palabra de Dios, se convierte en idolatría y en religión. Jesús vino a romper toda tradición humana que nos aleja de la verdad y enseñarnos a vivir conforme a la voluntad de Dios.
Ayer, en muchas partes del mundo, se celebró el 14 de febrero, llamado Día del Amor y la Amistad, Día de los Enamorados o Día de San Valentín.
Muchos lo celebran como un momento para demostrar afecto a esposos, novios, amigos e incluso mascotas. Se ha convertido en una fiesta romántica.
- Es una fiesta tradicional que viene desde generaciones pasadas, aproximadamente desde el siglo XVII (1.700).
- Pero si preguntamos desde cuándo, cómo y por qué se celebra, probablemente pocos lo saben; sin embargo, muchos lo celebran.
Hoy vamos a estudiar algo maravilloso. Vamos a darle valor a este día y no celebrarlo solo por tradición.
La tradición invalida el conocimiento
Usted y yo no podemos hacer nada solo por tradición porque otros lo hacen.
- Existen tradiciones espirituales, políticas, culturales y familiares.
- Cuando seguimos tradiciones humanas por encima de la Palabra de Dios, limitamos su poder en nuestra vida.
Las tradiciones en sí mismas no son malas; el problema surge cuando se practican sin conocimiento, discernimiento y propósito.
Una tradición sin verdad esclaviza.
Una tradición iluminada por el conocimiento edifica.
¿Quién fue Valentín?
Valentín no era originalmente un “santo”; era un sacerdote romano.
En vida defendió el matrimonio, arriesgando su propia vida. Por esa defensa fue ejecutado. Después de su muerte fue canonizado y llamado “santo” (él nunca lo supo).
Nosotros no celebramos ningún santo.
Pero lo que este hombre hizo es digno de conocer.
Esta fiesta no nace en la Biblia. Es una mezcla de historia, tradición religiosa y comercio, pero tiene una raíz significativa.
En el siglo III (año 269 d.C.), el emperador romano Claudio II restringió el matrimonio de los soldados porque pensaba que los solteros luchaban mejor.
Un sacerdote romano llamado Valentín, convencido de que el matrimonio era diseño de Dios, celebraba bodas en secreto.
Por esto fue arrestado y ejecutado el 14 de febrero del año 269 d.C.
Evolución histórica
- En el año 496 d.C., la Iglesia estableció la conmemoración de San Valentín (sin enfoque romántico).
- En el siglo XVI (1.500), se comenzó a asociar el 14 de febrero con el amor romántico, coincidiendo con la temporada de apareamiento de aves.
- En el siglo XVIII (1.700), se convirtió en una celebración comercial y perdió la esencia de honrar a quien defendió el matrimonio.
Hace más de 300 años comenzó la comercialización del Día de los Enamorados y se distorsionó su propósito.
Celebramos amigos —y no está mal— pero ese no era el propósito original.
Celebramos novios sin compromiso, moviendo emociones vulnerables.
Celebramos esposos muchas veces solo con regalos materiales, sin reforzar el pacto matrimonial.
Y hasta nos endeudamos…
Pero si hay propósito, no está mal.
¿Qué debemos celebrar realmente?
El 14 de febrero recuerda el sacrificio de un hombre que defendió el matrimonio como mandato de Dios.
Génesis 2:18-23
“No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.”
Título:
¿Qué debemos celebrar el 14 de febrero?
El matrimonio conforme a la Palabra de Dios
Génesis 2:24
“Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.”
El matrimonio no es una opción cultural; es un diseño y una bendición de Dios.
¿Cómo celebrarlo además de lo material?
- Con una oración de agradecimiento a Dios por la pareja.
- Con declaraciones proféticas sobre esa persona.
- Reconociendo sus fortalezas y honrándola.
- Cumpliendo el llamado a hacerse felices mutuamente.
- Perdonándose si hay algo que sanar (día de reconciliación).
- Activando el romanticismo con propósito, no solo el regalo o la comida.
Decirle:
- Te amo
- Me haces feliz
- Gracias a Dios por tu entrega
- Gracias por tu compañía
- Gracias por perdonarme
- Gracias por la familia que hemos formado
Así el regalo material cobra sentido.
Renovar los votos matrimoniales da verdadero valor al día.
Fundamento bíblico del matrimonio
Efesios 5:31-33
“Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre… Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia.”
El matrimonio representa a Cristo y la Iglesia.
Hombres: cómo honrar a tu esposa
- Amarla como Cristo ama a la Iglesia (Efesios 5:25).
- Protegerla física y emocionalmente.
- Escucharla con paciencia y empatía.
- Valorar su papel como ayuda idónea (Génesis 2:18).
- Ser fiel y transparente en todo.
Mujeres: cómo honrar a tu esposo
- Respetar y apoyar su liderazgo (Efesios 5:22-24).
- Ser ayuda idónea y compañera de propósito.
- Valorar su esfuerzo.
- Ser fuente de paz (Proverbios 14:1).
- Cuidar su fidelidad e integridad (Proverbios 31:11-12).
5 claves para un matrimonio de bendición
- Dios primero.
- Amor y respeto diario.
- Fidelidad.
- Perdón y comunicación.
- Servicio mutuo.
Honrar el matrimonio va mucho más allá de regalos; es un compromiso diario de glorificar a Dios.
Conclusión
Hagamos hoy un pacto delante de Dios:
- Cuidar nuestro matrimonio.
- Respetarnos.
- Amarnos conforme a la Escritura.
- Ser bendición el uno para el otro.
Que una tradición humana no dañe el propósito de Dios.
Compre su regalo…
Pero también corrija lo que tenga que corregir.
Efesios 4:14-16
“…siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo.”

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