LA IMPORTANCIA DE UN BUEN TESTIMONIO – UN BUEN NOMBRE

¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?

Jesús  quería saber que pensaba la gente y sus discípulos a cerca de él,   y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo,  el Hijo del Dios viviente.

¿Todos somos hijos del Dios viviente, todos somos  hijos de Dios?

Juan 11:1  A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. 12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; 13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

Debemos  ser hechos  hijos del Dios vivo y guardar nuestro testimonio lo cual nos identificara.

Un buen  testimonio  anima a otros cristianos y atrae a los no creyentes al Salvador 

¿Qué es el testimonio?

Es un relato o declaración que hace una persona para demostrar o asegurar la veracidad de un hecho por haber sido testigo de él.

Testimonio es algo expuesto; que está a la luz, que es público, real, que se ve, que se puede palpar.

Conducta, comportamiento,  forma de actuar.

Ahora que somos hechos hijos de Dios; debemos tener testimonio de hijos del Dios viviente.

  • ¿Es fácil tener un  buen testimonio?
  • ¿Es fácil mantener el testimonio?

La respuesta para ambas preguntas basados en nosotros mismos  es un rotundo  NO; no en nuestra propia fuerza en nuestra propia naturaleza es NO; ahora bien,  guiados, dirigidos por el Espíritu Santo; con una nueva naturaleza un nuevo nacimiento es un SI rotundo. 

JUAN 15:26-27 Cuando venga el Consolador, a quien yo enviaré del Padre, es decir, el Espíritu de verdad que procede del Padre, El dará testimonio de mí, y vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio.

Solo podemos guardar el testimonio si reconocemos en nosotros al ESPIRITU SANTO y nos dejamos GUIAR POR EL.

Como guardo el testimonio?   Parte de esta respuesta está en la Biblia; podemos mencionar consejos de    Efesios 4 . 

Efesios 4:17 Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles: que andan en la vanidad de su mente,  18 teniendo el entendimiento entenebrecido,  ajenos de la vida de Dios  por la ignorancia que en ellos hay,  por la dureza de su corazón;  19 los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza.  20 Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo, 21 si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús.  22 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,  23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente,  24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad. 25 Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo;  porque somos miembros los unos de los otros.  26 Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, 27 ni deis lugar al diablo.  28 El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad.  29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.  30 Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.  31 Quítense de vosotros toda amargura,  enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. 32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

  • Guarda tu testimonio contigo mismo, que  la  conciencia no te condene allí entra el enemigo con acusación.

Guarda tu testimonio con los que te rodean:

  • Familiares cercanos
  • Congregación
  • Trabajo
  • Estudio
  • Vecinos
  • Financiero
  • Emocional
  • En todo lugar y a toda hora

Romanos 8.16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.

Salmos 119:1 Bienaventurados los perfectos de camino, Los que andan en la ley de Jehová. 2 Bienaventurados los que guardan sus testimonios, Y con todo el corazón le buscan; 3 Pues no hacen iniquidad Los que andan en

1 JUAN 5:7-10 Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo, y estos tres son uno.  Y tres son los que dan testimonio en la tierra: el Espíritu, el agua y la sangre, y los tres concuerdan.  Si recibimos el testimonio de los hombres, mayor es el testimonio de Dios; porque este es el testimonio de Dios: que El ha dado testimonio acerca de su Hijo.  El que cree en el Hijo de Dios tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree a Dios, ha hecho a Dios mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado respecto a su Hijo.

JUAN 15:26-27 Cuando venga el Consolador, a quien yo enviaré del Padre, es decir, el Espíritu de verdad que procede del Padre, El dará testimonio de mí, y vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio.

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