Querida familia NcM;
Yo sé que para ti las navidades representan unas fiestas importantes igual que para mí.
Y dentro de esas fiestas hay un personaje imaginario llamado San Nicolás, el cual se presenta como el protagonista de la celebración.
Conozco y aprecio tu deseo de honrar a Dios a través de tu fe, por eso te quiero orientar.
Desde hace años he estado estudiando la Biblia, y he visto algo que me hizo reflexionar.
La Biblia enseña que solo hay un mediador entre Dios y los hombres: Jesucristo (1 Timoteo 2:5).
La Biblia nos invita a ir directamente a Dios en oración, para obtener lo que necesitamos sin necesidad de otros intercesores, como es el caso de San Nicolás, a quien presentamos a los niños como el dador de regalos. ¡Esto le roba el protagonismo a Dios en la familia y exalta personajes ficticios que finalmente representan espíritus contrarios a Él.
“Cuando alguien ora o confía en un santo para que le ayude, aunque sea con buena intención, está poniendo su fe en alguien que no tiene ese papel según la Palabra. Eso puede quitarle a Dios la gloria que solo Él merece.”
En Éxodo 20, Dios dice que no debemos hacer imágenes ni inclinarnos ante ellas.
Esto no lo dice solo por San Nicolás, ni porque él sea bueno o malo, sino porque nuestro corazón fácilmente se distrae y terminamos adorando lo que se nos presenta delante.
En Hechos 10:25-26, cuando Cornelio se postra ante Pedro, Pedro le dice:
“Levántate, yo también soy hombre.”
Esto demuestra que incluso los grandes siervos de Dios no deben ser adorados.
Al final, lo importante no es hablar de San Nicolás, sino conocer y honrar a Jesús.
No debemos darle gloria a espíritus, imágenes ni muñecos.
Celebremos a Jesús sin colocar figuras que lo representen, porque la Biblia enseña que no es permitida NINGUNA imagen que represente a Dios.
Honremos a Jesús. Él es el único que murió y resucitó por nosotros.
Si ponemos nuestra fe solo en Él, encontramos verdadera paz y salvación.
Efesios 4:15 — “Hablando la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo.”
¿Quién es San Nicolás según la Biblia?
La Biblia enseña que solo Dios debe ser adorado y honrado como Señor.
San Nicolás se ha convertido en un personaje al que tanto niños como adultos atribuyen poder, provisión y bondad. Eso es idolatría.
Éxodo 20:3-5 — “No tendrás dioses ajenos delante de mí… no te harás imagen… no te inclinarás a ellas.”
Isaías 42:8 — “Yo Jehová; este es mi nombre; y a otro no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas.”
Apocalipsis 19:10 — El ángel le dice a Juan: “¡Mira, no lo hagas!… adora a Dios.”
Por lo tanto: dar honra espiritual o poner como fuente de bendición a San Nicolás es idolatría, porque desvía el corazón de Cristo.
¿Y la figura moderna de “Santa Claus”?
Santa Claus es la misma idea de San Nicolás, pero comercializada.
Su función es atraer, fascinar y reemplazar la generosidad que viene de Dios.
Para el creyente, no hay pecado en dar regalos ni en celebrar la Navidad con alegría.
Podemos decorar, cantar, compartir, disfrutar, pero sin idolatría.
- Guirnaldas
- Luces
- Música
- Cena
- Alegría
Sí.
Pero sin mentiras ni personajes que le roben la gloria a Jesús.
Los regalos los damos nosotros: padres, tíos, abuelos, familia, amigos.
Lo hacemos por la bondad de Dios y para celebrar a Cristo.
Hechos 20:35 — “Más bienaventurado es dar que recibir.”
Para los hijos de Dios, San Nicolás no tiene lugar en la fe cristiana, porque forma parte de una estructura de engaño, ilusión e idolatría.
La Navidad es de Cristo.
El centro es Cristo.
La adoración es para Cristo.
Y Cristo no comparte Su gloria con nadie. 🙌✨

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